Hotel El Ganzo: el hogar del artista

In Hospédese, Los Cabos by Belen MolinaLeave a Comment

Después de aterrizar en Los Cabos y dar un paseo por Puerto Los Cabos, me di la vuelta en una esquina y ¡voila! Me encontré con el Hotel El Ganzo, en todo su esplendor artístico. Es en serio, usted jamás ha visto un hotel como éste, y si lo ha visto, entonces por favor dígame en dónde. El hotel boutique está escondido en la parte trasera de Puerto Los Cabos y se ubica justo en la marina. Usted podrá recostarse en una cama con dosel por las mañanas y desde ahí, ver a los barcos salir durante el día, lo cual es una experiencia fuera de lo común en Los Cabos. Y eso es lo que hace que El Ganzo sea tan especial; es completamente único, el sitio perfecto para tomar fotos increíbles y subirlas a Instagram, y la mejor forma de romper por completo con la experiencia típica de los grandes resorts.

Para empezar, el Hotel El Ganzo no fue concebido como un hotel típico, sino como un refugio para los creativos, y eso es justamente en lo que se ha convertido. Con tan solo 70 habitaciones, este hotel tiene muchísima personalidad. ¿Por qué? Porque además de ser un lugar en donde usted se puede hospedar durante sus vacaciones, el Hotel El Ganzo también se considera un espacio creativo que le da la bienvenida a artistas, músicos y chefs a través de su programa de artistas en residencia. El único requerimiento es que no se vayan sin dejar huella, desde una obra de arte en una habitación, un nuevo platillo en el menú, música grabada o algún otro elemento creativo.

El resultado es un hotel colorido, lleno de sorpresas en cada rincón. Usted encontrará un enorme storm trooper frente a la piscina del rooftop, un penthouse pintado con efecto salpicado de color del arcoíris y un escalón pintado como las teclas de un piano. Hasta el interior del elevador cuenta con una pieza creativa que usted podrá disfrutar mientras baja hacia el lobby dentro de la caja de cristal. Este es el tipo de hotel en el que usted querrá explorar todos los pisos, no solo el suyo.

Actualmente, el hotel está en proceso de renovar cada habitación con el toque artístico de distintos artistas. Con la mitad del proceso ya terminado, tuve la oportunidad de hospedarme en una habitación que fue transformada por Scarlett Bailey, quien dejó atrás un cactus de tamaño real pintado en un tono dorado metálico a lo largo de la pared. Después me enteré de que los impresionantes murales fueron inspirados en un cactus que ella vio mientras manejaba hacia el Cabo del Este durante su estancia en Los Cabos. Otras habitaciones cuentan con pinturas multicolores de pulpos, elementos reciclados y una de las obras más recientes, un mural estilo laberinto de Ernesto Ríos, creado con el humo de cerillos quemados y pegados en la pared.

Más allá del arte visual, El Ganzo cuenta con un estudio de grabación subterráneo, al que únicamente se puede acceder por medio de una trampilla ubicada en el piso del lobby. Después de bajar por una escalera estrecha de madera, se encuentra un estudio de grabación de tamaño completo en donde los músicos en residencia pasan la mayor parte de su tiempo. La música que graban se escucha de forma continua en los televisores de las habitaciones, y antes de irse, los músicos ofrecen un concierto en vivo en el escenario del rooftop para que los huéspedes disfruten de la música toda la noche—literalmente. Como no hay casas ni casi nada cerca del hotel, los músicos pueden tocar hasta muy noche.

Además de su ambiente estilo museo, la cama con dosel les una de las mejores camas en las que jamás he dormido (si no la mejor). Suena cursi, pero estoy segura de que es comparable a cómo se siente acostarse sobre una nube. Y para tomar el sol, no se arrepentirá al elegir las rooftop cabanas. Porque a diferencia de la mayoría con las que me he topado, estas son gratis y no requieren reservación. Una vez allí, pida todo el sushi que pueda. El menú del rooftop cuenta con un menú extenso y muchas opciones, desde tartare de atún, aguachile, ceviches, rollos, sashimi y demás, y los precios no harán que usted prefiera no comer.

Es difícil resumirle a alguien que nunca se ha hospedado en El Ganzo la experiencia que este hotel ofrece. El hotel cuenta con una identidad realmente única. Pero durante el último día de mi estancia, mientras me relajaba junto a la piscina y le daba gusto a mi paladar con un aguachile de camarón, escuché a unos amigos hablando sobre el ambiente del hotel. “Esto no es spring break. Es la versión hipster de Los Ángeles, o algo así”. Y creo que yo no podría haberlo explicado mejor.

Para obtener más información, visite: elganzo.com

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